Entrena el cuerpo, pero también la mente y la motivación. Estas tres partes de nosotros, aun formando una integridad, parece que poseyeran inteligencias propias que actuasen de forma independiente a las otras. Habrá momentos en la carrera que será nuestro cuerpo quien lleve las riendas, estando mente y motivación apenas presentes. Habrá otros momentos en que la mente empujará al cuerpo a seguir adelante contra su querencia. Y habrá situaciones en que cuerpo y mente se encuentren agotados y será la motivación la única con la energía suficiente para empujar a ambas a continuar. También encontrarás momentos maravillosos en que cuerpo, mente y motivación parecieran llegar a un entendimiento para lograr el objetivo. Esos momentos serán los que desearías que no terminaran nunca, porque te sientes capaz de recorrer el mundo sin detenerte.

Para entrenar la mente se necesita silencio interior, introspección, complicado alcanzar si no es en soledad. Si eres de los que siempre entrenas con amigos o compañeros, te recomiendo que dediques algunas sesiones a entrenar solo, llegarás a conocerte mejor y aprenderás cosas muy importantes sobre ti mismo que, sin ninguna duda, te servirán para sobrellevar los malos momentos que siempre suelen aparecer en las carreras de larga duración. En una prueba ultra te vas a encontrar solo tarde o temprano y debes estar también preparado para esta eventualidad.

 

 

No tengas miedo a diseñarte tus propias rutinas, aprende de tus errores. Al fin, nadie te conoce mejor que tú. Utiliza tu curiosidad para explorar métodos, formas, estrategias, y no solo del entrenamiento formal, sino de cómo adaptarlo a tu vida diaria; con un trabajo, familia, amigos, otras aficiones. Explora y descubre formas de no quitarles tiempo a estas otras cosas; madruga para entrenar, aprovecha actividades del día para realizar entrenamiento isométrico. Este tipo de entrenamiento de la fuerza es adecuado para fortalecer músculos del cuerpo que nos van a resultar importantes durante el esfuerzo prolongado, como es toda la parte central del cuerpo. Si dispones de tiempo y posibilidades, practicar el método pilates te servirá de mucha ayuda. También es interesante para aquellas zonas que tengan debilitamiento muscular, ya que en breves sesiones y en un corto periodo de tiempo se consigue un incremento de fuerza apreciable. Aprovecha cualquier circunstancia para hacer tríceps, bíceps, fondos… sacarás provecho de tu tiempo sin necesidad de perder horas en un gimnasio. Tonifica tus abdominales haciendo contracciones de los mismos mientras caminas de casa al trabajo o a cualquier otra actividad, o cuando te desplaces en transporte público sin nada más interesante que hacer.

 

El sentido común es muy necesario para valorar aquellas molestias que siempre surgen cuando entrenamos duro; las molestias casuales siempre acompañan al corredor de fondo. Cuando se convierte en persistente y tiende a agudizarse en vez de remitir, ha llegado el momento de la visita a un especialista, o regálate tres días de descanso; si se trata de una pequeña sobrecarga suele ser más que suficiente para que remita. Pierde unos minutos todos los días en realizar estiramientos de aquellos músculos que más carga soportan; hazlo después de entrenar y cuando surjan minutos libres en que no tengas nada mejor que hacer.

“De 42 km a 24 Horas. Sorteando tus límites”
Copyright © 2017 Carlos Aguado
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ISBN-13: 9781521836644