Existen carreras largas, carreras que se hacen duras por el desnivel que acumulan o por el medio en que trascurren, pero todas tienen un elemento común que nos anima a seguir; cuanto antes lleguemos a meta, antes termina el sufrimiento. Este enfoque no sirve en una competición de 24 horas, nos desplacemos rápido o más lento el tiempo empleado en la competición va a ser el mismo, un día entero.

Un viaje en autobús de doce horas se hace interminable. Sin embargo, cuando hacemos algo que nos agrada y nos motiva el tiempo vuela, lo que se hace interminable es la espera; mantener el cuerpo desocupado y la mente en “stand by”. Pero el tiempo es lineal, siempre avanzando de forma inexorable, para lo bueno y para lo malo.

Si luchamos por ralentizar o acelerar el tiempo siempre perderemos. Lo más inteligente es acompasarnos con él. La forma en que manejemos conceptualmente el tiempo cobra gran importancia en esta competición.

Dar vueltas y vueltas, cientos de vueltas, a una pista de atletismo sin posibilidad de reducir el tiempo empleado en la tarea es demoledor. No solo a nivel psicológico, que se adivina por no cambiar nada en el entorno salvo la incidencia de la luz del sol, sino a nivel físico. El paso se hace tan monótono que las piernas se terminan cargando una barbaridad. Siempre que corremos en una pista de atletismo lo hacemos en sentido inverso al movimiento de las agujas del reloj, parece que existen explicaciones antropológicas para ello. El hecho de tener el corazón en nuestra zona izquierda nos hace tender hacia ese lado, la pierna derecha suele ser un poco más larga en la mayoría de las personas y hace que sea esa pierna la que propulse más, favoreciendo el giro hacia la izquierda… Da igual que así sea, girando hacia un sentido o hacia el contrario las consecuencias son igual de devastadoras para nuestro tren inferior.

Las 24 Horas en Punto se desarrolla en un parque público de gran extensión, con zonas a distinto nivel, amplios sectores de arbolado y un lago artificial en su interior.

Existen condiciones que favorecen las pruebas de 24 horas cuando se realizan sobre un circuito. Nos llevó mucho tiempo diseñar un circuito que tuviera la necesaria longitud para no hacerse monótono -2 kilómetros-, que discurriera por tramos con ligeras subidas y bajadas, con tramos de sol y tramos de sombra, distintas superficies, variadas vistas y que dispusiera de una zona de paso donde alojar toda la logística de la carrera. Lo probamos en varias ocasiones con tiradas cada vez más largas, con distintos corredores que fueron evaluando las sensaciones que el trazado les transmitía; todos coincidieron en su dureza, aunque el desnivel es escaso debe repetirse en cada vuelta; pero la elección fue a conciencia con la seguridad que cargaría menos la musculatura de las piernas. Creímos dar con una de las claves, el circuito debe ser no solo ameno, sino amigable. Exceptuando las horas nocturnas, en las que cada uno corre acompañado por la soledad y el sueño; el resto de la jornada parece que estamos entrenando en un parque de cualquier ciudad rodeados de transeúntes paseando, niños jugando y personas practicando múltiples deportes a nuestro alrededor.

Para nuestro primer contacto con esta disciplina es deseable buscar una prueba que disponga del trazado más amigable posible, ya tendremos tiempo de correr aquellas otras que resulten más complicadas, cuando vayamos adquiriendo la necesaria experiencia. Para enfrentarnos a la duración de la prueba ya hemos comentado que tenemos un poderoso aliado al que volveremos más adelante, nuestra forma de entender el tiempo. Disponemos de más herramientas que quizá nunca hubiéramos imaginado y que nos pueden servir para afrontar una carrera de larga distancia aprendiendo su manejo por si tuviéramos que recurrir a ellas.  Cuanto más se alarga en el tiempo una prueba deportiva, más importancia adquiere disponer de una estrategia; de una batería de recursos a nuestro alcance a los que iremos invocando según las necesidades del momento.

“De 42 km a 24 Horas. Sorteando tus límites”
Copyright © 2017 Carlos Aguado
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ISBN-13: 9781521836644