Después de sesiones duras, en las que hayas tenido tentaciones de parar, dedica cuando finalices unos minutos a recordar qué sentías y pensabas en esos malos momentos y como al final han pasado, quedando esas sensaciones olvidadas. Reflexiona en cómo el tiempo pasa deprisa para lo bueno, pero también para lo malo. Cuando vuelvas a tener un mal momento en otro entrenamiento o en competición, acerca a la memoria ese recuerdo del reposo una vez en casa, y concéntrate en que llegará pronto el final como llegó aquella vez que lo viviste.

Por último, lo más importante, realizar entrenamientos con tiradas largas, uno de los pilares en los que se fundamenta el éxito del corredor de fondo. Existen muchos métodos y filosofías de entrenamiento, pero ninguno prescinde de estas tiradas, por muchos matices que las pongan. En estas sesiones no solo se entrenará la carrera, sino cómo y cuándo alimentarse, cómo y cuándo hidratarse, la técnica idónea para el tipo de terreno, la vestimenta; todo. Deben convertirse en nuestro laboratorio de pruebas. Si quieres correr ultras por montaña, haz tiradas largas por montaña; si vas a correr pruebas de resistencia en circuito, haz tiradas largas en circuito; si quieres correr descalzo, haz tiradas largas descalzo. Poner a prueba tu energía e invertir horas en los rodajes largos te aportará muchos beneficios a nivel físico y mental. Adaptarás tus piernas, tus hombros, tu espalda y tu musculatura abdominal a las horas de esfuerzo. Conseguirás que tu metabolismo se vuelva más eficaz en la gestión de las grasas como combustible, acostumbrarás a tu sistema digestivo a hidratarse y comer en condiciones que son ciertamente estresantes para él y tu sistema cardiovascular se volverá más eficiente al aumentar los capilares, que son los vasos sanguíneos más pequeños, al objeto de llevar más oxígeno a los músculos implicados en el ejercicio.

A nivel mental y motivacional, los beneficios también serán positivos, sobre todo para convencerte de que los kilómetros de la carrera que tienes por objetivo se encuentran a tu alcance; aquello que se consigue una vez, deja de ser un tope o un límite en nuestra cabeza. En los rodajes largos aprendes a gestionar tus pensamientos y emociones, aprendes a dialogar contigo mismo y resolver situaciones que juzgabas complicadas. Irás definiendo no solo qué alimentos y bebidas son las que mejor te sientan, sino en qué cantidad y con cuánta frecuencia ingerirlas. La cantidad de estas sesiones suele determinarse en función de algunas variables: experiencia como corredor, número de veces que hayas realizado este tipo de entreno, distancia u horas de tu prueba objetivo, periodo de tiempo que resta para la carrera. La recomendación general es una cada semana o cada quince días, e ir incrementando paulatinamente la distancia o tiempo empleado, alcanzando el máximo como a tres semanas de la prueba y que se acerque a la mitad del objetivo propuesto. Entrena tu subconsciente para que el máximo ritmo que lleve en estas tiradas largas sea aquel que debes llevar en carrera; es la preparación ideal para practicar el ritmo apropiado.

“De 42 km a 24 Horas. Sorteando tus límites”
Copyright © 2017 Carlos Aguado
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ISBN-13: 9781521836644