Dice Murakami en su libro “De qué hablo cuando hablo de correr” que adelgazó tres kilos en unas pocas semanas. Ofrece al respecto una reflexión acerca de la percepción que muchas personas tenemos de que tres kilos pueden parecerle una nimiedad. Para hacernos comprender que es un error propone que vayamos a una carnicería, compremos tres kilos de filetes y nos demos una buena caminata con ellos bajo el brazo o colgados de una bolsa.

Al incrementar nuestro peso, lo vamos haciendo lentamente, al igual que si lo vamos perdiendo, y es fácil perder la noción de la importancia que tiene para nuestra actividad de correr. Nadie se levanta un día de la cama pesando tres kilos más que cuando se acostó y aún menos pesando tres kilos menos. Cuando entrenamos para una prueba por etapas o por montaña, en régimen de suficiencia o autosuficiencia, debemos ir acostumbrándonos al peso extra que portaremos encima, ya que de lo contrario nos podemos llevar una sorpresa el día de la carrera.El peso es un lastre para correr, las marcas comerciales invierten mucho dinero y tiempo en inventar y fabricar materiales cada vez más livianos. Pongamos a trabajar nuestra curiosidad para hacer algunas comprobaciones. Ya que no podemos correr de un día para otro con cinco kilos de menos, hagámoslo a la inversa, salgamos a entrenar con una mochila cargada con cinco kilos y estudiemos nuestras sensaciones. Nuestro sentido común llegará rápidamente a una conclusión acertada: si ese lastre ha mermado de forma apreciable nuestras capacidades, si fuéramos capaces de quitarnos nuestro exceso de peso aumentaremos nuestro rendimiento. Y es que cuanto menor es el peso a desplazar, menor es el trabajo necesario para moverlo.

Echa un vistazo a los datos antropométricos de mujeres y hombres que consideres unas figuras en este deporte y en otros que impliquen resistencia ¿Qué aspecto tienen? Si no has conocido a ninguna de ellas de cerca te sorprenderás cuando las veas. Suelen tener un peso muy contenido, que unido a su preparación les hacen disponer de unas cualidades excepcionales para disputar deportes de fondo, como la carrera o el ciclismo.
Si tenemos un cierto sobrepeso, al incrementar nuestras sesiones de entrenamiento podemos llegar a resentirnos por molestias y dolores en la zona lumbar, caderas, rodillas o tobillos. Este tipo de molestias pueden traer como consecuencia una osteoartritis en las articulaciones de carga, no solo por el impacto que la carrera genera en estas articulaciones, sino porque el sobrepeso puede propiciar en el organismo un ambiente favorable a la inflamación que nos predispone a la lesión.

Nuestra masa corporal siempre va a suponer un lastre para la actividad de correr y este lastre se va a ir multiplicando cuantas más horas estemos corriendo. Es una afirmación obvia. Nuestro sentido común debe acudir en nuestra ayuda y hacernos ver que el peso que nos podamos quitar de encima se va a volver nuestro aliado cuando entrenemos distancias ultras, más aún en la disputa de una competición.


Además, perder esos kilos se puede volver un elemento más motivador de lo que podríamos pensar en un principio, observando cómo semana a semana vamos perdiendo unos cientos de gramos y nos vamos sintiendo más ligeros.

“De 42 km a 24 Horas. Sorteando tus límites”
Copyright © 2017 Carlos Aguado
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ISBN-13: 9781521836644